Minimalismo || El valor de las cosas

Llevo unos días pensando sobre el valor de las posesiones, no a nivel monetario, sino de cómo nos pueden hacer sentir mejor. Me refiero a que el entorno influye en cómo nos sentimos y si nos rodeamos de cosas que nos gustan pues mejor, ¿no? He notado que hay un ánimo distinto en mí cuando sujeto entre mis manos o tengo cerca cosas como mi taza favorita, una manta muy suave y genial o esos zapatos tan normales pero tan todoterreno que me sirven para todo y por ello no los tiraría por nada del mundo. Y sobre todo he identificado una sensación nueva, la sensación que da construir un ambiente donde nos podamos sentir a gusto.