Organización || Mi método de listas y libretas para todo

Para empezar quisiera aclarar que yo soy un pelín obsesiva con el tema de organizar mis cosas por cuestiones meramente psicológicas, tener el control sobre ciertos asuntos inocuos me baja un poco los niveles de ansiedad, pero de verdad que no necesitáis hacer un recuento mensual de vuestra ropa interior ni dibujar un croquis con el contenido de cada mueble de vuestra casa. Yo lo hago porque hacerlo y concentrarme me relaja y me hace sentir que mi vida está más ordenada, que es más segura y que puedo dedicar mi ajetreo mental a pensar en otras cosas (probablemente más cosas que poder organizar).

Aclarado esto, os voy a contar cómo me organizo para las tareas del día a día, para las cosas que quiero hacer, y para mis proyectos. Desde que empecé la universidad dejé a un lado las agendas y me enfoqué sólo en hacer listas. Claro, que luego me fue más preferible empezar a ordenar esas listas, así que mi método consiste en básicamente una o dos libretas principales y un buen taco de papel alargado y post-its. Además de mis dos aliadas para el móvil, las app de Keep y Wunderlist. Podemos dividir todo esto en dos categorías principales: listas fijas y listas que van cambiando. Lista fija es por ejemplo mi wish list o la ropa que compraré el próximo invierno; no las voy a actualizar ni a necesitar a diario. Una lista que va cambiando es por ejemplo la de las tareas urgentes que tengo que hacer ya de ya o la lista de la compra. Poquito a poco os voy a ir explicando cuáles uso y cómo.

Formación || Taller de creatividad

Este verano me he propuesto no parar, así que cuando a finales de junio me enteré de que se iban a organizar unos talleres de formación gratuita para jóvenes en mi pueblo corrí a apuntarme. Se trataba del ciclo de cursillos Código joven, una serie de cinco talleres cortos en cinco días. Yo me apunté a los tres que más me interesaban porque iba un poco más agobiada en julio: Derechos humanos y diversidad sexual contra la homofobia, Claves para la igualdad y La creatividad en el colectivo. De este último es del que quiero hablar, puesto que fue el que más información me aportó y el que tiene relación directa con mi trabajo.

Como crítica general sólo decir que aunque es comprensible que en una mañana no de tiempo a comentarlo todo de forma exhaustiva sí eché en falta algo de más preparación previa o de novedad, aunque también es complicado hacer esto si no sabes cómo de preparado va el público que asistirá. En nuestro caso solíamos ser chicas de 14 a 20 años como media, la mayoría chicas de bachillerato o chicas que estudiaban algo relacionado con la Educación. La verdad es que ya sabíamos la mayoría de cosas que se comentaron, pero fue bueno poder ordenar toda la información de cara a poder explicársela a alguien en el futuro, por ejemplo. Vamos con el taller de creatividad.