Energía

Hoy me gustaría hablaros sobre lo que yo entiendo por energía. Este término posee diversas acepciones, pero la mayoría coinciden en manifestar una fuerza para realizar una labor o para ponerse en movimiento. Me quiero quedar con esta relación, con la de fuerza. ¿Qué me da fuerza?

La otra noche salí a mirar el cielo desde la playa. Me tumbé cerca de la orilla, donde escuchaba menos el bullicio-de-agosto en el paseo marítimo y más el romper suave de las olas. Localicé tres estrellas en forma de triángulo y mientras dejaba a la mente irse empecé a sentir cómo nos volviamos pequeños pequeños pequeños. Y al mismo tiempo me sentía inmensa debajo del universo. Sentía que de repente todo era una tontería. Y que por ello mismo cualquier tontería era posible. El cielo nocturno me recordó que este mundo tan tonto está lleno de posibilidades y que no hay senderos que no se puedan trazar. Creo que sentirse así de pequeño es sentirse infinitamente libre.

Ahora quiero cambiar el escenario para poneros otro ejemplo. Estamos en el interior de mi casa, también ya metidos en la madrugada y yo anoche me encontraba dibujando con el portátil encendido mientras fuera llovía. Y llovió más fuerte. Y la lluvia se llenó de viento. Y yo estaba tan absorta en mi cuaderno que escuchaba de llover, escuchaba de soplar, escuchaba el ventilador a mi lado pero tardé en levantarme a cerrar la ventana. Me quedé un rato observando el cielo y mirando los reflejos de las farolas en las gotas trás el cristal. Y el cielo relampageante, que es de las cosas que más me maravillan. Las nubes, el blanco, la luz y de nuevo la oscuridad. Todavía me quedé un rato más en la penumbra, dejándome ser junto a lo que había en esa habitación de aparatos parpadeantes y persianas sin bajar.
Entonces pasó lo que sucede cuando de repente cierras el grifo de la ducha y todo se queda en silencio.
Un trueno se llevó la luz.
Sentí que un montón de cosas desaparecían y que solo quedaba lo importante. Un planeta hablando, mis ojos chiribiteando divertidos y desde la luz del movil una persona a la que quiero muchísimo preguntándome que si nos íbamos a dormir. A mí estas cosas me dan ganas de reír.

Os he contado este par de escenas porque para mí estas son las tonterías importantes. Y mira que yo no soy muy de naturaleza, la verdad por delante. Pero son el tipo de cosas que me conectan de nuevo con mi sitio. Mientras yo estoy aquí absolutamente todo se está moviendo, ¿somos conscientes? Estamos rodeados de vida y fenómenos y somos proceso y evolución. Quizás no soy capaz de transmitirlo tal y como lo siento, pero cuando me veo dentro de esa cadena soy capaz de ver energía por todas partes. Que es abrumador a veces cuando piensas en la inmensidad de cosas que no controlas. Pero nos pertenecemos y tenemos capacidad, energía y fuerza para tomar las riendas de nuestra vida y eso nadie lo puede hacer por nosotros. Cada uno es responsable de sí mismo y también puede asumir con el mundo el compromiso de hacer cosas buenas. Es de esa manera como yo le veo sentido a existir. Como si fuesen amuletos me gusta tocar piedras, me gusta acariciar hojas y me gusta observar las nubes y el agua. Incluso tocar objetos que tenga por el escritorio. Cuando lo hago pienso en su composición, en sus procesos, su origen... Lo reduzco todo al absurdo, que también es un juego muy divertido. Lo hago hasta que me consigo visualizar dentro de esa cadena, hasta que todo vuelve a parecerme una tontería. Me veo dentro de ese todo en movimiento, me entiendo como parte de algo gigante.

Y entonces dejo de sentirme sola.

Bienestar creativo

Hay pocas cosas que tenga tan claras en la vida como saber cuáles son las que más me gustan, y tengo suerte en ese sentido. Tengo mil cosas que me apasionan, con las que pasaría horas, con las que disfruto aprendiendo y mejorando. Y solo tengo una vida para todas cuando me gustaría tener 7, como mínimo.

Y el tiempo no es infinito, claro.
En medio del arrullo de cosas-que-debería-hacer a veces consigo sacar ese hueco para me-apetece-mucho-hacer-esto. Pero no soy capaz de cuidar y mimar todas mis aficiones al mismo tiempo (ojalá). Cuando me organizo pienso "¿A qué le debería dar prioridad?" y es tan, tan difícil. Muchas veces me guío por el momento: si prefiero que sea de día para hacer fotografías o para esculpir, o si por la noche escribo mejor. La mayoría de las veces acabo dibujando o escribiendo, porque es esa cosa que he hecho siempre cuando he querido y en cualquier lugar; garabatos. Y en esas he terminado hoy también.

Estoy pasando por un momento difícil y quiero creer que cada vez estoy también más cerca de salir. El último empujón. Quiero recuperar mis ganas, mi estabilidad, mi ritmo; quiero no ahogarme ni sentir que todo se me vendrá encima. Y para ello llevaba meses y años con alondras en la cabeza hasta que al final saqué fuerzas para hablar por primera vez y pedir ayuda para sacarlas. Explico esto porque para mí crear es un punto de calma y seguridad en mi vida y nunca debería haber dejado que me arrebatasen el tiempo que le quería dedicar. 
Ahora que no estoy en medio del ritmo del curso y que sólo tengo una tarea (el TFG con la escultura más laboriosa que he hecho nunca) he conseguido por primera vez en 3 años decir "hasta aquí por hoy". Parar de trabajar antes de la cena y no volver a coger las herramientas hasta el día siguiente. Así que de repente ¡mis noches vuelven a ser para mí! Era así de sencillo y me resultaba así de complicado.

Y ahora que tengo el espacio la Gran Incógnita es "¿Por dónde empiezo?" Cuando digo que ojalá días de muchas más horas y muchos más brazos y mucha más energía lo digo de verdad, porque si el ser humano no se cansase nunca yo sé que sería feliz creando.



Mi libreta de proyectos, ese lugar lleno de preguntas, esquemas y garabatos espontáneos de los que quiero traeros más. Y esas dudas cuando te quieres abrir en el mundo laboral pero tienes demasiado dentro y yo lo que quiero es mostrarme tal cual soy. Y quiero que mi trabajo refleje todo lo que me da vida, porque esto es mi vida, lo tengo más claro que nunca. ¿De verdad que no puedo hacerlo todo a la vez sin que pase nada? Sujetaos además porque... también voy a empezar a estudiar decoración. Porque yo cuando tenía muchos menos añitos pasaba las tardes dibujando a la vez que rediseñaba la distribución de las casitas de mis muñecos y eso era diversión para mí. ¿Cabe esta nueva faceta profesional en todo lo anterior? ¿Cómo debería mostrarme? ¿Debería separar redes por disciplina? ¿Qué es lo que más me identifica? 

Hace poco fue también mi cumpleaños (patitos) y mi grupo de amigas de la universidad me regaló un print precioso de Lyona que dice

AMA LO QUE HACES
Y HAZ LO QUE AMAS

Y yo digo que también nos amemos a nosotros.
Y supongo que la respuesta tiene que andar por ahí.

Diario visual || Para calmar a la ballenas

Tengo la barriga llena de ballenas desde niña -por eso estoy tan delgada; no me cabe mucho más- y como las ballenas son tan grandotas hacen que el estómago me pese -por eso tampoco me muevo demasiado; me canso enseguida-.

También tengo un par de conejos con uñas que a veces se enganchan en el esófago y se empieza a deslizar hacia abajo; como si fuese un tobogán. Soy una niña-parque de atracciones.

Así que poco a poco también voy teniendo trucos para decir "Eh, está cerrado por hoy".
Cuando empiezo a agitarme por el pasillo voy a por una infusión de hierbas ricas que huelan muy bien. Otras veces escojo un color y me pongo a montar caras en el cubo de rubik. También dibujo, dibujos rápidos como este de abajo, dibujos de "voy a sacarme las tripas aquí porque no debería sacármelas de verdad". Pero lo más, lo más importante para mí, es concentrarme en algo. Volver a sentir que estoy pisando el suelo y que mi cuerpo funciona bien. Así que lo que más hago últimamente es cantar. Cualquier cosa, porque la clave es intentar entonar y recuperar la voz y ajustar la respiracion a un ritmo (porque hacer respiración consciente me pone más nerviosa, hay que disfrazar el ejercicio). Y me canso al rato, obviamente. Pero al menos he recuperado un punto de referencia para seguir.

La canción 
Sentirse tranquilo y en paz de verdad que es un tesoro, así que pensad de vez en cuando en cosas que os hagan muy felices y abrazaos a ellas, y si tenéis energía también podéis salir a explorar y buscar cosas nuevas, como yo que he descubierto que me gustan la caligrafía y bailar cuando nadie mira :)

Diarios al sol

Vengo con un "¡hola!" gigante y preguntándome qué os debería contar para que esto no sea un simple texto de "he vuelto y quiero pasar más tiempo por aquí". Pensando en si empezar por todas las técnicas asombrosas que he aprendido en clase, en cómo ahora me encanta el laboratorio de fotografía analógica o en cómo transmitiros de manera interesante montañas de folios sobre economía, mercado y piezas de arte. He pensado en si las cosas que hago vale la pena como para ser escritas, en si hablaros de cómo intento dar pasos hacia un vida más saludable, en cómo el minimalismo cada vez es más fuerte en mi vida, contaros mi próxima mudanza y cómo de importante es rodearse de experiencias que te hagan más fuerte. ¡Incluso he pensado en vaciar mi mochila para vosotros y enseñaros todo mi arsenal de batalla y paseos! Por supuesto, de las primeras cosas en las que pensé para hablaros son las libretas. Pero hay mucho más: la utilidad de la escritura automática, los álbumes un poco diferentes, de cómo adaptar el sistema de leyendas del bullet journal a los apuntes de clase, de cómo voy a cambiar a partir de julio mi viejo cuaderno para estrenar tres libretos preciosos en una funda handmade... De mis últimas compras en papelería, de mis descubrimientos lectores en la biblioteca, de cómo el TFG me está quitando un poco de sueño.


Llevo unas semanas desconectada de redes sociales, excepto instagram porque esa red en concreto no me transmite la agitación que otras como twitter sí que hacen. Necesitaba hacer una pausa y centrarme en las cosas que tenía delante y terminar el curso bien y disfrutar de mis últimos días en esta ciudad.
Pasear por la hierba al sol de finales de mayo con los proyectos bajo el brazo por una facultad que sí tiene verde y que sí me ha hecho tener ganas de entrar cada mañana. La situación del curso pasado por estas fechas era salir de casa a las 7 llorando, así tal cual, porque no quería montarme en ese autobús infinito que me iba a dejar hasta muy entrada la tarde en esa facultad en la que me costaba (me cuesta) respirar.

Venga, voy a cerrar este rápido saludo con una novedad: 

¡Nueva sección en el blog! DIARIO VISUAL.

Garabatos como el que os enseño más arriba es lo que encontraréis ahí. Hace unos años tenía un blog para subir dibujos y hablar un poquito, y la verdad es que lo hecho de menos. He pensado que otra forma de contaros cosas es mostraros mis monigotes de esquina de cuaderno, porque me encanta el trazo tan fresco que sale en esas ocasiones. Estoy introduciendo cambios también en mi rutina artística y quiero recuperar los cuadernos de viaje; desde enero he probado con un A6 de hojas lisas que he llevado siempre en la mochila y me ha ido genial, así que le estoy buscando sustituto para seguir. No sé, quiero estimular muchísimo mi creatividad y estoy deseando ver qué cosas bonitas pueden salir.

Vamos, ¡que nosotros podemos!

Minimalismo || El valor de las cosas

Llevo unos días pensando sobre el valor de las posesiones, no a nivel monetario, sino de cómo nos pueden hacer sentir mejor. Me refiero a que el entorno influye en cómo nos sentimos y si nos rodeamos de cosas que nos gustan pues mejor, ¿no? He notado que hay un ánimo distinto en mí cuando sujeto entre mis manos o tengo cerca cosas como mi taza favorita, una manta muy suave y genial o esos zapatos tan normales pero tan todoterreno que me sirven para todo y por ello no los tiraría por nada del mundo. Y sobre todo he identificado una sensación nueva, la sensación que da construir un ambiente donde nos podamos sentir a gusto.