Fotografía - Nuestra historia

Tenía muchas ganas de escribir este post, y aviso desde ya que será largo y con muuuchas imágenes. Vengo a hablaros de fotografía, de cómo ha cambiado mi percepción de ésta y como consecuencia de cómo ha evolucionado mi estilo de hacer fotos. Creo que será curioso ver el camino a lo largo de los años, y así os voy contando también mis impresiones y consejos. ¿Vamos allá?


Diario visual - Mi 2017 en dibujos

¡Me toca! Quiero quedarme con lo bueno que ha habido dentro de un año tan difícil, así que esta vez me gustaría compartir mi recuento con muchos dibujitos y buenas intenciones. Si el año pasado fue de aprender este lo ha sido el doble, y por suerte con final feliz después de tantos terremotos. Ha sido un año de grandes cambios en absolutamente todos los ámbitos de mi vida, y quiero atesorar cada enseñanza y recordar que aunque lo malo no se vaya a ir sin esos momentos no habría podido llegar a lo que tengo hoy, porque todo es parte del camino.

Creatividad, qué bien que sigues a mi lado. Los meses que pasé estudiando en Granada me ayudaron a descubrir un invierno dorado (literal, Granada es dorada en invierno) y gracias a que me miraron mucho en la universidad pude relajarme y escuchar todo lo que necesitaba hacer. Así que muy lentamente retomé la fotografía sin miedo, hice muchos experimentos, toqué por primera vez la analógica y me introduje en el laboratorio. Fui a excursiones y paseos para hacer fotos, y en los últimos meses de este año he abrazado de nuevo a mi pequeña réflex.

Como sabéis, también he completado el inktober por primera vez, he encontrado un poco el camino que quiero seguir en ilustración y he puesto en marcha algunos proyectos que irán viendo la luz a lo largo del 2018. A mitad de año me presenté a un concurso de cómic, cosa que no hacía desde bachillerato por falta de tiempo, y... ¡gané!


Cuidarse. Al seguir viviendo sola y tener que cocinar estoy aprendiendo poco a poco a equilibrar mi dieta y volverla más sostenible. Pero este año también ha tenido un impacto fuerte el cuidado exterior, que comenzó por mi intención de tratar mejor mi piel a diario. Lo que se inició con una rutina de día y noche de limpieza ha seguido con algunas compras inocentes en Primor y a empezar a juguetear con el maquillaje. Sinceramente, me lo paso muy bien probando estilos y colores y estoy muy a gusto teniendo mi pequeño neceser y rinconcito de pinturas para cuando me apetece.
Y también he vuelto a cortame el pelo un par de veces, cada vez más corto.

Mi año ha sonado así: he vuelto (allí donde solía gritar) a vivir un concierto de sala de Love of lesbian, de los últimos de la gira Halley. También han sido meses de descubrir el k-pop gracias a mis amigas, género que me ha concedido momentos muy divertidos y que también me ha ayudado a animarme en ratos tristes.


Figuras y colores en el cielo. Me encanta la pirotecnia (mejor si no hace ruido) y llevaba unos años con muchas ganas de ver fuegos artificiales bien, de cerca. Una noche de finales de junio me metí en el mar y vi como todo mi alrededor se iluminaba, mientras desde la otra orilla lanzaban farolillos flotantes. Otra noche volví a ver de nuevo los fuegos artificiales. Semanas más tarde en otro pueblo fuímos por la noche a encender bengalas en la playa, ver estrellas y pedir deseos. Y todavía guardo algunas para Nochevieja, porque yo creo más en la vida y en la energía si la puedo sostener chisporroteando con un palo.



Nuevos amigos. Entró un animalito a mi casa por primera vez ya que en verano durante unos días cuidamos de la ratilla de mi amiga y mis padres se enamoraron. Unos meses antes nació la integrante más joven de nuestra familia. No sé cómo podíamos vivir antes sin conocer su risa, sus gracietas y sus manotazos.


El fin de la universidad. Después de cuatro años y un verano de trabajo intenso con el TFG ya puedo decir que me he graduado en Bellas Artes. Todavía estoy asentando y reajustando algunas cosas porque bien sabéis lo que han hecho en mí estos años. Pero se acabó, por fin.
Justo al final me presenté al título de inglés por mi cuenta y lo aprobé y ahora me siento menos mal y más libre.

Ahora estudio decoración, y estoy aprendiendo un montón. Lo mejor es que me deja tiempo libre para dedicarme a mis proyectos y para pasar tiempo de calidad con mi gente importante. Estoy pudiendo avanzar laboralmente poco a poco también gracias a ir con más relajación (que no es que sean unos estudios relajados ni mucho menos, pero ya vengo con entrenamiento del maratón que tenía antes en la facultad).


El piso fabuloso. Me he mudado al centro de la ciudad que siempre he querido con mis amigas y creo que esto ha sido lo mejor del año y son en gran parte responsables de que me sienta mejor. Compartir piso con ellas y con los dos preciosos hámsters ha hecho que abrir la puerta sea un momento feliz. También he comprado muebles en Ikea para completar mi habitación. Una estantería y el carrito, llevaba tiempo queriéndolos fuerte y han sido compras acertadísimas y útiles.

Como consecuencia de vivir con amigas además he tenido muchas celebraciones caseras en los dos últimos meses: halloween, navidad, cenas porquesí y fiestas de graduación. Todo con sofá, juegos tontísimos y menús maravillosos (aunque luego haya que limpiar).


Crecimiento personal. Los meses que pasé con la psicóloga me ayudaron a darme cuenta de que todo está dentro de mí. Todo. Y que soy fuerte y capaz de sacarme para adelante, aunque no me haya curado, pero sé que tengo un montón de herramientas para hacerlo. Y sobre todo aprendí que no pasa nada por llorar.
Así que he empezado a recuperar los 10 kilos que perdí durante mi peor tramo de ansiedad, estoy durmiendo algo mejor, ya no tengo náuseas a diario, me puedo desahogar de manera más sana y me comunico mejor. Sé buscar la raiz de lo que siento y entender mi situación y también empatizo mejor con los demás para que sus acciones no me afecten tanto.

Uno de mis mayores logros sin embargo aunque parezca muy tonto ha sido conseguir dejar de morderme las uñas. He conseguido tenerlas largas por primera vez en mi vida y es un orgullo máximo porque tenía hecha la idea de que nunca las vería así, bonitas. Me las volví a morder en el TFG pero ahora están creciendo de nuevo. Fue un subidón y una prueba importante.

 Pero lo mejor y lo que más me ha cambiado es que he pasado de salir con una persona bonita a salir con dos personas bonitas, y quiero cuidarlas mucho y que sean super felices. Hemos pasado meses durísimos hasta poder estabilizarlo todo pero hemos puesto un montón de nuestra parte para poder tener a día de hoy nuestra pequeña familia que se basa en honestidad, cariño y en ayudarnos a crecer. Sin celos y sin miedos.

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Y en general, ahora tengo más paz que antes, que era lo que necesitaba. Calma. No tantos terremotos. En estos momentos estoy pisando un suelo estable que necesitaba muchísimo, y a partir de aquí voy a seguir construyendo la vida que quiero vivir. En contraste a cómo estaba yo hace unos meses... Ahora no me cuesta salir de la cama, lloro menos y estoy volviendo a disfrutar de las cosas sin pensar que me voy a morir. Ha sido un año terrible en cuanto a cómo me he sentido, por eso verme ahora es una alegría inmensa, habiendo cumplido todos mis propósitos. Me miro y tengo un peinado nuevo, ropa bonita y limpia, sonrío y tengo hambre y ganas de trabajar.

Feliz año a todos, cuquis. Siempre es un placer pasar por aquí, por twitter o instagram a dejar alguna foto mona, o a preguntaros qué tal. Ojalá mantengáis o encontréis aquello que os haga moveros. Sed muy muy felices.

Besitos de
Zape.

Feliz año nuevo.



¿Qué llevo en la mochila?


¿Os parece mucho? A mí también. Yo muy minimalista hasta que tengo que salir a la calle y entonces todo lo poco que pueda tener se viene conmigo porque todo me parece imprescindible. Y esperad, ESPERAD, porque todavía no he completado el pack con el equipaje para los días de clase.

Ahora que estudio decoración y que tengo que dibujar muchos planos he unido a mi equipo una familia de reglas, el portátil y una carpeta enorme. Pero no os preocupéis, que mi espalda no sufre. Lo único que me desalinea los nervios es tener que mover las cosas constantemente de sitio porque a mí me gusta que todo mi material esté siempre recogido en el mismo espacio de trabajo.

¿Debería organizar un poquito y filtrar qué cosas son prescindibles o cómo podría hacerlo todo más efectivo y cómodo? Pues probablemente. Me pongo a ello.

Carta a un oso

Osito,
ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te escribí. ¿Cómo estás? Estoy impaciente de que me escribas de vuelta para saber tus aventuras. Por mi parte, me gustaría contarte un problema que no me deja dormir. [...]




Experiencia Inktober 2017

Quienes me seguís en mis redes sociales (si no, ¿a qué esperáis? <3) habéis podido ver que tanto twitter como instagram han estado actualizando a diario durante el último mes, gracias al maravilloso Inktober.

El inktober es una actividad creativa propuesta para realizarse en el mes de octubre cada año y consiste en dar protagonismo a la tinta realizando una obra cada día. Cada quién lo realiza cómo prefiere y con las normas, temática u objetivos que se quiera poner. En mi caso decidí no superar el formato A5, utilicé diferentes herramientas para aplicar la tinta porque mi objetivo era practicar y probar de cara a encontrar de una vez un trazo que me gustase. Como temática utilicé de referencia una lista escrita por mí de fragmentos y frases cortas extraídos de mis escritos y relatos personales (¡secreto!).



Me gustaría compartir por aquí algunas conclusiones y sensaciones que me llevo de este inktober, el primero en el que participio de principio a fin y que resumo en: ¡inspirador!

- Ha sido un chute genial poder terminarlo y he vuelto a sentir la satisfacción que tuve tras el Doodle Challenge de septiembre. Al margen de que me guste más o menos el resultado es una experiencia y práctica ganadas, y un proyecto terminado; la sensación de haber superado otro pequeño reto. Intenté participar en el inktober si mal no recuerdo hace un par de años pero me pilló en plena etapa universitaria donde vivía en un estrés y falta de tiempo contínuos. Ni tenía motivación realmente.

- La motivación. Este año me he mudado y vivo con chicas artistas así que en un ambiente tan creativo no me faltó empuje para apuntarme. Mi compañera de piso también ha completado un inktober precioso que podéis ver aquí, y otra de nuestras amigas está haciendo poco a poco uno de temática Disney que os va a encantar (aquí). En redes sociales también he visto a más artistas con propuestas estupendas, os dejo algunas de mis favoritas al final de este post.

- La coherencia. En un inicio decidí usar la temática de Diarios visuales porque normalmente me gustan mucho esos garabatos que me salen y no me parecía excesivamente complicado para una primera participación. Hice una lista con algunos fragmentos de mis escritos y frases o sensaciones personales.

Sin embargo, al final concluí que esa temática no sirve para hacer algo planificado, así que al final noté un poco de falta de unidad en mis obras. Creo que no se pueden planificar las emociones y que este tipo de trabajo no sale igual de fresco y sincero con guión que improvisado en el momento cuando lo sientes. Muchos días me salí de la lista, improvisé en otros... aunque ha sido una práctica de experimentación genial.

- Cosas que he probado. Me hice con un arsenal inicial que incluía plumillas que terminé utilizando sólo en un par de ocasiones y al pack se unió a mediados del reto un delineador de Pigma que ahora es de mis favoritos. He utilizado muchísimo el unipin y algunos rotuladores, y aunque he intentado que el protagonismo principal lo tuviese la tinta en muchas ilustraciones incluí acuarelas y hasta pintura acrílica. A veces hacía tramados con los boligrafos para dar volumen y sombra y me gustan mucho esos resultados pero había dibujos que me gritaban necesidad de color y sinceramente lo he disfrutado un montón más porque he encontrado combinaciones que voy a seguir utilizando.


- Difusión y feedback. Gracias al inktober he podido publicar a diario en instagram y twitter, aunque no he notado una actividad excesiva ni nuevos seguidores. En instagram había un subebaja constante de esas cuentas que llegan a ti por los tags, te siguen esperando un followback y a los dos días te dejan de seguir. Aun así en Instagram sí que he tenido más likes de lo habitual de esos seguidores que sí ven y aprecian tu trabajo y he recibido comentarios muy bonitos de los que te animan a seguir. En Twitter tuve mucha difusión los primeros días y a partir de mediados de mes decayó prácticamente, creo que porque al empezar el inktober todos estábamos muy motivados y buscando al resto, y más adelante se iba abandonando el juego y bajaba el interés por compartir.

Me he fijado también en que la visibilidad de la publicación depende mucho también de la hora de subida (yo he intentado publicar siempre por la mañana temprano y hacer recordatorios entrando la noche), aunque en twitter que no tenía mucha actividad no me importaba dejarlo para un poco más tarde.

Conclusiones

Me llevo una satisfacción enorme por haber sido de los que consiguen completar los 31 días, y sin faltar ni uno. Ha sido una alegría ver que no he perdido la motivación y que no me haya costado nada ponerme. El "¿Qué puedo dibujar hoy?" es una pregunta que quiero que sea una constante en mi vida si quiero avanzar.
Si vuelvo a participar intentaré marcarme una temática más concreta para poder considerar todos los dibujos en conjunto como un proyecto. He localizado cosas que quiero mejorar, he encontrado líneas nuevas que quiero explorar y en resumen, he visto que plantearme retos y fechas es algo que me funciona muchísimo, así que quizás siga poniéndome desafíos :)


Os dejo enlazados algunos inktobers que me han gustado especialmente y que me han motivado mucho a seguir con el mío cada día que veía su actualización diaria <3