lunes, 12 de diciembre de 2016

Libreta viajera - Cadena creativa por correo postal

Os traigo la vuelta a casa de una actividad muy curiosa que comenzó en marzo de este año. Andaba yo cosiendo libretitas simples por practicar la encuadernación y pensando como siempre en cosas nuevas que hacer algo me hizo un clic en la cabeza y recordé el blog de Petite Blasa donde descubrí los cuadernos viajeros. A su vez ella participó en uno donde la libretita en cuestión viajaba por toda Europa, y decidió hacer su versión nacional (¡y van cinco ediciones ya!). Me inspiró un montón, y me dieron muchísimas ganas de probar yo, con mi gentecilla de twitter que la tengo más a la vista, así que decidí que el cuaderno rojo que acababa de coser saldría de paseo durante unos meses.


Por suerte la organización fue muy rápida, con la motivación inicial todo fue pensarlo y hacerlo. Lancé la propuesta por twitter: ¿Quién quiere apuntarse a rellenar conmigo esta libreta? y en cuestión de pocos minutos tenía el cupo cubierto. La libreta comenzó su viaje en marzo y ha vuelto a casa en diciembre. Durante ese tiempo ha estado en Málaga, Cádiz, Sevilla, Murcia y Almería, un paseo muy agradable que ha disfrutado mucho en vistas a lo bonita que ha venido :)
¡Ahora analicémosla! 

¿CÓMO SE ORGANIZÓ?

  • En esta primera libreta hemos participado 6 personas, incluída yo. Creo que es un buen número para que no quede muy gorda, y cada uno teníamos cinco páginas para rellenar, aunque podíamos crear intereactividad entre todas.
  • Después de recoger los datos de todas las participantes realicé el reparto de provicias, para que se trazase un camino más o menos continuo sin tener que estar subiendo y bajando.
  • Cada vez que la libreta sale de una casa se me avisa para que pueda avisar a la siguiente de estar atenta ante la inminente llegada de la viajera. La libreta permanece en casa durante 10 días; en algunos casos estuvo tiempo de más y en otros tiempo de mesos, así que al menos fue compensado.

¡YO QUIERO VERLA!

Recibirla de vuelta en casa fue genial, os lo aseguro. Estoy muy contenta con haber realizado esta actividad y estoy pensando en formas nuevas/interesantes de seguir jugando con ella. En este caso ha sido un popurrí muy cuco y hemos tenido libertad total para crear lo que quisiéramos en las páginas, así que vamos a echarle un ojo a qué tipo de cosas han habitado estas páginas:

¡Primera página con panel común! Adoro las curiosidades tan bonitas que pusieron. Prometo cuidarlas mucho.

Nos solíamos presentar y contar las cosas que nos gustaban. Si es con dibujitos adorables mejor.



También tenían su lugar fotos de nuestras ciudades y washi tape bonito.
La idea de los pintalabios me pareció súper original y me encanta. El pajarito tuvo un poco de color de cada una.
¡Otra de las formas de interactividad del cuaderno era hacernos preguntas! Hubo sobre regalos, sobre artistas, sobre personajes...
Cine y grandes personajes femeninos. Lo mejor de este cuaderno es la inspiración tan distinta que se respira en cada una de las páginas, creo que de las ocurrencias de las chicas podría sacar diez libretas diferentes más.
Y finalmente (aunque estaban al principio), en mis páginas hablé de mis pequeñas obsesiones -libretas, conejitos y comida-, de mi pueblo y de mi heladería favorita, y de mis aventuras en autobús

CONCLUSIONES

➨ Súper divertido y 100% recomendable. Ahora pienso por ejemplo en libretas temáticas, sketchbooks compartidos, challenges grupales, art journal... ay, a saber, tantas cosas chulas que son posibles... Quién sabe. De momento no me planteo organizar otro enseguida porque estoy pendiente de otras cosas, pero si alguien se apunta a preparar uno y me quiere invitar voy corriendo.

➨ Se me ocurre que se podría haber trasteado la portada también y que las tapas lleguen únicas y diferentes -y para esto hay que poner algo más resistente que la cartulina que utilicé yo, no es plan de que se ondule-. Me dijeron que el papel transparentaba un poco los esmaltes y rotuladores, utilicé uno de 120 de gramaje si mal no recuerdo que al ir cosido en pliego era manejable, no sé cómo quedaría uno más grueso pero es cuestión de probarlo. También está la opción de hacerlo aparte y pegar el papelito, como se hicieron algunos dibujos en esta libreta.

➨ En el tema de los envíos, Correos se portó muy bien al principio, más tarde en junio tuvo el paquete retenido la friolera de tres meses y hasta septiembre no llegó; a saber qué les pasó, yo en agosto lo di por perdido y todo, así que fue toda una sorpresa cuando me dijeron que había llegado a su último hogar de acogida. No sé si enviar los paquetes por correo urgente o certificado podría evitar más estas cosas, que ya sabemos cómo está el tema y tampoco me da toda la confianza. Pero cosas que pasan.

➨ Y el último punto: ¿Qué pasa con el cuaderno al final del viaje? Me lo he quedado yo y lo guardaré con muchísimo cariño, pero como queria que todas lo pudiesen tener de alguna manera lo escaneé entero y lo monté en un PDF. Y así todas podían ver además los resultados y qué tal quedaba todo junto. Que os prometo que queda muy, muy bonito. Así que muchas gracias desde aquí a las participantes, os lo habéis currado y habéis hecho un trabajo genial.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Aprendamos || Cerámica: nociones básicas y trabajo en el taller

Tengo delante mi cuaderno de clase, mi archivador, mi carpeta de documentos y tengo abierto el campus virtual en la asignatura de escultura cerámica. Me gustaría enseñaros lo que estamos haciendo en clase y algunas explicaciones muy básicas para iniciarse, que si os interesa el tema encontraréis muy interesantes.

Yo tenía muchísimas ganas de esta asignatura porque en el último año he empezado a descubrir que disfruto creando figuritas y que me encantaría llevar mis dibujos a otra disciplina, así que ahora estoy en fase de exploración descubriendo técnicas. Voy a estructurar este post en: acercamiento a la cerámica, el taller y descubrimientos personales. ¡Vamos!





Definimos cerámica como el conjunto de productos basados en arcillas transformadas por la acción del calor. Si el material no ha sido cocido no es cerámica, no hay más. Todo el trabajo previo a la cerámica es lo que abarca el modelado y decoración de las distintas arcillas que existen. La más común y la que primero se nos viene a la mente al pensar en este material es el barro rojo, pero existen muchísimos tipos con características únicas y conocer esto es un poco como ampliar tu cajón personal de posibilidades, porque según el resultado que busques o procesos que quieras seguir puedes escoger una cosa u otra.

El criterio para clasificar las arcillas es súper simple: las de alta temperatura y las de baja temperatura. Esto es, que si coges por ejemplo barro rojo (que es de baja temperatura) y lo cueces a una temperatura superior de la que puede aguantar se derrite en el horno. Nosotros cocemos o bien a 980º para baja o a 1260º para alta.


En esta imagen podéis ver el esquema de una montaña y la localización de las arcillas comunes. Los depósitos suelen estar en las partes altas y de ahí se obtienen las arcillas más puras, como la porcelana, que también son las que aguantan más temperatura. Conforme se baja, los minerales se van contaminando de otros componentes, lo que altera las propiedades de esa arcilla. El barro rojo común se obtiene en los terrenos más bajos, por ejemplo. Las pastas que podemos comprar en tiendas sin embargo son artificiales, están fabricadas siguiendo una receta exacta según lo que quieran producir y aunque mantienen las propiedades básicas que tendrían en la naturaleza siempre se pueden encontrar cosas muy específicas.

Aquí una tabla con las pastas que hemos utilizado nosotros en clase:



Mis favoritas son: la blanca mayólica (es muy plástica y fácil de modelar y queda con un aspecto muy rústico y bonito) y la refractaria lila (el color es suave y la textura más arenosa, es muy relajante amasarla).

¿Qué cosas tenemos que tener muy en cuenta a la hora de trabajar con arcilla?

  • El barro se seca, mantenlo hidratado. Viene muy bien tener en el espacio de trabajo un pulverizador de agua. Y cuando no estes trabajando, tapa MUY BIEN tanto la pieza en proceso como el resto de la arcilla, que no entre nada de aire.
  • Mucho cuidado con mezclar las pastas. Una arcilla de baja temperatura no puedes cocerla a más temperatura de que la que aguanta (a no ser que quieras un efecto derretido, que bien hecho puede quedar chulo), pero una de alta sí cuece en ambas, con efectos diferentes. Ante la duda, si no estás seguro de qué tipo de pastas hay en tu pieza, siempre cocer a baja.
  • Toda escultura en cerámica es hueca y tiene al menos un orificio. El motivo es tan sencillo como prevenir las burbujas de aire dentro de la pieza (formadas durante un mal amasado), que dentro del horno causarían una explosión. Puedes cocer una figura pequeñita maciza, pero una grande siempre ha de ir hueca con una pared de 3 centímetros como mucho.
  • Nunca se debe meter una pieza fresca en el horno. El barro se hidrata mientras se trabaja, y antes de meterlo a cocer hay que dejarlo secar al menos un día para que pierda la mayor parte del agua del interior. Si el agua hierve a 100º y metemos una pieza húmeda en un horno que va a exceder mucho esa temperatura... otra explosión.
  • La arcilla mengua de tamaño al cocerse, así que si necesitas algo de una medida concreta necesitarás comprobar primero cuánto es posible que reduzca para ajustar las proporciones.



¿Qué hicimos estas semanas pasadas en el taller? Para empezar, conocer el material con el que se trabajaba. Hemos utilizado muchos tipos de barro en pequeña proporción para familiarizarnos con cada uno, cosa que consideré estupenda. Además llevamos un pequeño cuaderno de campo con anotaciones, siguiendo el siguiente sistema para el trabajo.
  1. Elaboración de probetas. Llamábamos probetas a pequeñas placas de 10x5 que hacíamos para usarlas como objeto de estudio.
  2. Siglar las probetas. En nuestro caso las marcábamos con nuestras iniciales, un número para facilitar la clasificación y la temperatura de cocción de la pasta.
  3. Documentar. En el cuaderno se anotaban las medidas en crudo, tras el secado al aire y tras la cocción. Como he dicho, suelen menguar de tamaño y era interesante comprobar en qué porcentaje lo hace cada tipo de cara a la pieza final, que tiene que ser más grande y con unas medidas concretas.
Hicimos muchas pruebas de probetas, en muchas de las cuales ensayamos los métodos de recubrimiento cerámico existentes. Los vamos a dividir sencillamente en engobes y vidriados, y son métodos para decorar o estetizar la pieza. El engobe es polvo de arcilla coloreado, incluso se puede lijar un poco de un pedazo ya seco. Se aplica con agua y pincel. Para el vidriado se emplea sílice con agua y óxidos si se le quiere dar color, y se consigue ese aspecto transparente y suave que queda tan atractivo. Lo de los óxidos da para capítulo aparte; dependiendo de la cantidad se consiguen unos tonos u otros.



Estas son las probetas que he realizado yo. Fijáos en, la violetacea de la derecha, la MPP12; es pasta refractaria violeta a la que se le ha dado una cocción a baja temperatura. La marrón de abajo del todo es la misma pasta pero cocida por segunda vez a alta temperatura. ¿Veis qué cambio? La blanca de arriba lleva engobe azul cobalto, que se ha quedado más bien lila, por esto es tan útil hacer pruebas e ir ajustando. Lo que se ve en la placa roja es esmalte craquelante, parecido al vidriado pero con un componente que al cocer y fundir hace que se formen grietas (luego por ejemplo se pueden rellenar con tinta de color para crear efecto)...



Ay, estoy disfrutando tantísimo del taller, de verdad... Ojalá mi propio espacio algún día, con mesas grandes de madera, tornos y hornos. Estas probetas las voy a poder guardar durante mucho tiempo y estoy aprendiendo tanto que hasta me importa poco tener que calcular porcentajes y comprobar compuestos químicos (yo y la ciencia, amor imposible porque soy torpe y no llego a entender la mitad).

Para el proyecto final he escogido seguir con mi investigación de la anatomía y el crecimiento descontrolado. Se supone que el tema era el retrato, pero nuestro profesor es muy bonito y me deja jugar. Voy a utilizar pasta blanca simple, aunque me atraía probar alguna nueva porque con esta ya he trabajo antes, pero me interesa un resultado más fino y suave con base clara porque la referencia es una caja torácica y quiero huesos blancos. Voy a ensayar un engobe alterado para estetizar la parte de la pieza que son tripas y para ello aplicaré polvo de barro seco con agua en tonos rojizos sobre la superficie para pintarla y después la lijaré para dejar una textura blanquecina y rosada por algunas zonas. He hecho la prueba en la maqueta y pinta muy chulo. Aquí tenéis el modelo antes de cocerlo y después de pasar por el horno, podéis ver el cambio de color tan tremendo.





Ahora el reto es hacer esto en un tamaño mucho más grande, a ver... Se me dan mucho mejor las piezas pequeñas y tengo algo de miedo, así que ya veremos qué tal se desarrolla el trabajo a lo largo de las próximas semanas.

Como comentario final, un horno para cerámica es muy caro. Carísimo. Durante el proyecto de clase en el que estuve trabajando este verano (¡que todavía tengo que enseñarlo, por cierto!) desarrollé una técnica de "falsa cerámica" como yo la llamo para darles resistencia a piezas sin cocer. La pega es que es complicado variar la textura, hago una especie de vidriado con cola que dan un aspecto brilloso a la figura. Hace poco también hice una figura (clic para verla) donde sólo dejé secar la arcilla y después la pinté, pero esto es frágil y se puede deteriorar fácilmente. La cuestión es que es divertido ir probando estas travesuras, así que ya veremos a dónde me llevan. Ante la falta, ingenio, y seguro que quedan cosas chulas.

Conclusiones:

  • Hacer piezas de cerámica terminadas es caro y acceder a un horno complicado. Como opciones están: buscar algún taller personal en tu ciudad y que te dejen un huequito en la hornada (nunca se cocina una sóla pieza, elevar un horno a tanta temperatura es un gasto de energía tremendo, así que siempre se busca llenarlo al máximo). También se pueden buscar clases y talleres a grupos, a veces se organizan este tipo de actividades y es de lo mejor.
  • Utilizar arcilla en sí en sencilllo y barato. Un paquete bastante grande y de calidad (nada de mini arcilla del bazar) puede costar desde 7 euros. Si te dedicas a tenerlo en casa y hacer figurines de vez en cuando dura una barbaridad. Para hacer experimientos y relajarse ya digo yo que está bastante bien.
  • No es complicado dedicar un espacio en casa a esta actividad. Yo tengo una tabla de madera donde dejo las cosas y la voy moviendo de sitio según necesito. Con tener eso y un par de bolsas y palillos ya se puede trabajar.
  • Siempre quedan las arcillas para horno casero, tipo fimo, o la súper masa de harina y cola blanca que sí se puede cocer y pintar en casa.

Lo dejamos aquí, espero que no se os haya hecho muy pesado de leer y hayáis podido sacar algo útil para vosotros. Muchas gracias :)

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Organización || Armario cápsula de invierno

En noviembre hago cambio de armario y saco mi tipo de prenda favorita de toda la vida: los jerséis blanditos, calentitos y achuchables. Este curso al vivir fuera de mi casa he tenido que distribuir mi ropa entre dos ciudades pero mis favoritas están aquí donde pasaré más tiempo. Por otro lado soy MUY desastre ordenando armarios, y todo termina hecho un buñuelo extraño en el cajón y yo me olvido de la mitad de las cosas sólo porque están arrinconadas al fondo. Pues ya no más porque he hecho recuento y esta temporada me apunto al armario cápsula. A mí manera desastre, que si no, no soy yo.

Mi manera desastre también incluye perder toda una tarde haciendo y recortando las fotos sólo porque queda bonito.

Vais a ver que no soy muy amiga del color. Me encantan los grises y el negro, y los tonos rojizos oscuros, raramente me veo bien con otra cosa y con el estilo que tengo actualmente estoy muy cómoda (y estoy en fase de "elegantizarlo" un poco para cuando necesite parecer una persona de bien). Estas serán las cosas que vestiré durante los próximos meses:

Partes de arriba
El cuarto jersey, el gris, lo tejió mi madre cuando tenía mi edad, es muymuymuy especial. La sudadera azul es una intrusa, la compré porque me gustó la frase pero al menos es taaaan cómoda para andar por casa. Ojalá fuese verde apagado, el segundo color que tolero. Quiero un jersey verde.
Partes de abajo
Atentos, esto es muy importante: yo he ido todísima mi vida con vaqueros a todas partes, no sé llevar otra cosa. Los shorts con medias o leggins fueron un paso grande cuando estaba en bachillerato. Este año me he atrevido a comprar FALDAS por primera vez en mi vida (no sé cómo combinar la gris, ¡ayuda!), y también me compré un jogging que es súper cómodo y del que no me arrepiento nada.
Zapatos, chaquetas y complementos
Otro paso importante para mí son las botas, porque con las zapatillas me pasa igual que con los vaqueros. El abrigo está lleno de pintura que no sale pero es muy suave y comfortable y no renuncio a él. Le estoy dando oportunidades al cuero, que cada vez me gusta más. Y soy tan de mi mochila que me cuesta coger el bolso. Por último, los gorros de lana, con tres pompones para llevar, por favor.

Y esto es lo que hay. No he añadido mis vestidos porque no es algo que me ponga a diario (tampoco hay que adivinar mucho: tengo dos negros minis y uno mini también en granate), y si tengo que añadir algo a mi wishlist serían más medias bonitas y algún zapato de flores, por algún motivo tengo un antojo muy intenso de un zapato con flores estampadas desde hace meses. De complementos extra suelo llevar un par de colgantes (uno de conejito, regalo de Vic, y otro de fantasma, regalo de mis papis) y un pintalabios de un tono frambuesa muy oscuro. Creo que lo de pasar el invierno muy cuqui lo cumplo.

Yo descubrí este sistema gracias al blog de WaselWasel y no he tenido ningún problema para adaptarme a él porque ya de por sí compro y tengo poca ropa, así que sólo tenía que ver la que tenía, escoger lo más bonito entre lo más bonito y ponerme a pensar conjuntos cucos que tuviese muchas ganas de llevar. No sé si sería ya pasarme distribuir estos conjuntos por el calendario de manera que sé lo que llevaré puesto el próximo lunes, por ejemplo, y saber así de esa manera controlada cuándo poner la lavadora.

¡En fin!

¡Habladme de vuestro estilo, contadme vuestras cosas! 

sábado, 29 de octubre de 2016

Formación || Una mañana en la biblioteca

No voy a la biblioteca tanto como me gustaría, lo admito. Soy muy de estudiar en casa con mi taza de Colacao al lado. Pero cuando me regalo unas horas entre libros ¡oh!, vaya gozada. No sé a vosotros, pero a mí me entusiasma eso de tener pasillos y estanterías llenísimos de información esperando a que los descubra, escoja, me siente, revise, escriba... Una de las cosas que hay que aprovechar al máximo cuando, como en mi caso, se es universitario es la biblioteca del campus, que es la que más visito yo. Al principio de comenzar la carrera iba de vez en cuando, pero ahora que he aprendido a sacarle partido y a buscar mis visitas son mucho más enriquecedoras. Mi rutina suele ser escoger una sección, husmear de arriba a abajo y volver a la mesa con cinco o seis volúmenes que me hayan llamado la atención. Los reviso con un folio al lado para tomar nota de datos que me interesen y de los datos del propio libro para poder buscarlo más tarde si lo necesito. Si voy buscando algo muy concreto tiro del archivo virtual para localizar lo que me interese, pero para un acercamiento el primer método me viene muy bien y es divertido. Os voy a contar los descubrimientos que hice en mi última visita, el pasado lunes.


La casa de los niños: diseño de espacios y objetos infantiles.
- Jeannette Alther

El libro te presenta a una serie de familias con niños de diferentes localizaciones y la forma en que han adaptado su hogar a sus necesidades. Me gustó la manera en que cada ambiente mostraba interés y respeto por la crianza y que la mayoría de espacios se preparaba en torno a conceptos que eran el título de portada en cada capítulo. Teníamos humor y color, ternura y evolución, tradición y cambio, magia y memoria, arte y expresión... entre otros. El libro es muy gráfico, con fotografías muy inspiradoras, y dejando un apartado para presentar objetos de diseño especialmente interesantes. Por ejemplo, a mí me interesó apuntar la caja de acuarelas de Yellow Circle donde las formas sugerían una huevera, y cada pastilla de acuarela estaba en un platito muy manejable y curvado. O el Paysage inondable de Patrick Martínez, una forma muy divertida de animar al niño a comer; consistía en un plato hondo con un bultito en el centro sobre el que había una casita, como una isla rodeada de sopa o puré o guisantes. En un apartado de diseño de cuberterías infantiles destacaron que el cuchillo cortaba de verdad porque "no se puede aprender a usar algo que no sirve", y esto me parece una lección importantísima a la hora de acompañar a un niño en su crecimiento.

Las imágenes de este libro de verdad que fueron tremendamente inspiradoras, en especial porque muchos hogares apostaban por los materiales naturales que si a mí antes no me interesaban en especial, ahora estoy valorando mucho más por los valores que puede ayudar a transmitir un ambiente así.

Art of paper
- Marc Giménez
Este trae una selección de proyectos donde el papel es el protagonista, uno de estos libros que son parada obligada para buscar inspiración en las ideas y técnicas que emplean otros artistas.

A mí me gustaron: 

Espacios creativos
- Francesca Gavin
Es uno de esos volúmenes tan curiosos que no puede sino encantarme. Es una visita por los hogares de diferentes artistas de todo el mundo, con vistas generales de su lugar de trabajo y algunos detalles. Además incluye entrevistas y anécdotas y el por qué ese lugar es de esa manera, y es muy divertido relacionar el trabajo de cada persona con su entorno. Aquí encontré por ejemplo a Aya Takano, una de mis ilustradoras y pintoras favoritísimas, que nos enseña unas paredes y estanterías plagadas de referencias a los aliens.

The new artisans
- Olivier Dupon

Sin ninguna duda, el que más disfruté, ojalá llevármelo a casa. Nuevamente es otro barrido por diferentes artistas y obras, esta vez todo en torno al mundo de la artesanía. 

El oficio del artesano es algo que me está interesando mucho últimamente, notaba que le faltaba algo a mis dibujos digitales y resultó ser que sentía la falta de factura manual, de error, de manchurrón, de recorte, de mancha y de todas esas cosas que tanto disfruto y que desaparecían al ponerme delante del software (por eso mi meta ahora mismo es integrar ambas cosas, encontrar ese estilo). Por otro lado, descubrí que me gusta la escultura y que esa labor de manualidad me embelesa totalmente - ahí tenéis mis esculturas de peluche, los cuadros cosidos, etc...-. Este tipo de cosas no nos las suelen enseñar en la carrera así que a mí me faltaban referentes, y aquí he encontrado muchísimos y maravillosos. 
Me parece importante la recuperación de la artesanía (y de los valores que aprendo, desarrollo y anclo con ese trabajo) en un mundo que cada vez más nos pide ser máquinas.


Quiero dedicar una mañana a investigar a fondo sobre estos artistas, así que no los voy a comentar uno a uno, pero os dejo un pequeño párrafo con algunos nombres: Andrea Williamson, Ann Wood, Anne Holman, Atsuko Ishii, Cecilia Levy, Janis Heezen, Lars Rank, Natalie Choux, Rohan Fason, Nora Rochel...

Y como última nota, el volúmen físico tiene una edición preciosa, tapa dura con textura.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Room tour || Mi habitación de piso de estudiantes

¡Hola, hola! Ya hace practicamente un mes desde que dejé temporalmente la casita de mis padres y me vine a la aventura en esta ciudad de la que mucho había escuchado pero en la que nunca había estado. Y me está tratando muy bien, la calle es acogedora, hemos pasado del calor al frío en cuestión de dos días y las personas con las que vivo son estupendas. La convivencia hasta ahora ha sido genial, y eso que las primeras noches no era capaz ni de hacerme a la idea de tener que pasar nueve meses aquí, pero mis dos compañeros son muy simpáticos conmigo y tenemos muy bien ambiente en el piso, ya parecemos colegas de toda la vida. Todavía no me he puesto a decorar a fondo mi cuarto porque estoy en periodo de adaptación, pero ya me ha dado tiempo a ver mis necesidades y por dónde le puedo sacar partido, y en esto soy como con las libretas, en el proceso de habitarlo se irá viendo la transformación y poco a poco se irá volviendo precioso y acogedor. De momento lo estoy adorando ya sólo teniendo mis cosas colocaditas dentro; ya lo mencioné hace un tiempo, en cuanto a espacio y amueblamiento me gusta mucho, y ahora mismo estoy muy a gusto en él. ¿Hago un tour? ¡Vamos!


Básicos.

Uno de mis compañeros de piso insistía en que pusiese algún dibujo en la puerta y el otro día le hice caso, así que antes de entrar tienes que toparte con esta cosita mona. Por la parte de detrás de la puerta he colgado un espejo de gancho que encontré muy barato en Casa home antes de venirme.
Uno de los puntazos del cuarto es que tiene baúl, ahí dentro guardo la maleta y las mantas, y lo aprovecho como mueble auxiliar dejando encima por ejemplo la mochila y la ropa preparados para el día siguiente o las cosas del pelo para cuando me lo seco aquí con el espejo después de ducharme. El segundo detalle que me hizo gracia es que detrás de la puerta hay un telefonillo para no tener que salir a abrir a la entrada.


La mesilla de noche  me parece perfecta, tiene todo el espacio que necesito para dejar ahí lo básico por la noche y además alguna decoración. El armario es suficiente para las cosas que tengo, que tampoco son tantas y en la parte de arriba caben más cosas porque hay hueco (ahí dejé la lámpara que había antes en la mesilla y los cuadros de las paredes para poner los míos). El escritorio es algo más pequeño que el mío, pero también tiene espacio, hace poco lo pegué al armario y en ese lateral encontré espacio extra para colgar mi tablón de corcho. Como aún teniendo mil perchas en el armario soy de las que deja su bolso y la chaqueta donde caigan estoy usando el caballete como perchero mientras no lo uso. Si os fijáis en las imágenes he enganchado ahí hasta el flexo, que en la mesa no ajustaba bien. Mi cosa favorita de la habitación es que tiene terraza, donde también hay un par de tendederos comunes, y no es lo más grande del mundo pero tiene espacio suficiente como para que alguna vez me haya sentado ahí a merendar mientras observo la calle. 



Decoración.


No está muy lleno todavía, como ya he dicho, pero un par de cosas bonitas sí que he colocado ya. Lo primero es mi planta, una yucca que conseguí antes de venir y que se ha venido para hacerme compañía. Es una planta de interior, pero gracias a la terraza  recibe toda la luz que quiere. La cama ya ha sido cubierta con mi nórdico bonito, y también compré un par de cojines preciosos por si la almohada de aquí era demasiado blanda pero también por hacer un conjunto bonito. Acompañando a los cojines tengo un par de peluches, los dos regalitos de Cucucú. Y mirad, yo nunca nunca nunca he sido de poner fotos de gente en mis paredes, pero ahora que estoy más lejos no sentí que estuviesen de más. Así que tengo fotos de mis mejores amigas, de compis de la universidad de Málaga, de Cucucú y nuestros amigos, de Blahaj el tiburón... La verdad es que he encontrado un placer muy bonito en tener fotografías en papel. Junto con las fotos he colgado también un par de cuadros míos para sustituir a los que había. He traído también a mis astronautas con su cohete, no podían faltar. Me gustaría pillar más adelante alguna lámina bonita, pensando además en que cuando tenga un estudio donde trabajar quiero poder rodearme de inspiración. Y por último, también traje una alfombra suave


Organización.


Mi cosa favorita cuando estoy en un sitio es ordenarlo y adoro limpiar mi cuarto y buscar la mejor estrategia para administrar el espacio y mis cosas, me encanta y yo soy así, qué le vamos a hacer. El cuarto en sí ya está bastante bien en cuanto a espacio de almacenamiento, el armario es amplio y tiene dos cajones, la mesilla tiene tres y el escritorio otros dos y tres baldas más o menos anchas. Además de esto, bajo la cama hay un cajón extra enorme que uso por un lado de zapatero y por el otro para meter carpetas, paquetes de folios y rollos de papel; tiene mucho fondo, lo que me viene genial.


El resto del espacio lo administro con cajas y cestitas -que además son lo más cuqui que te puedes echar en cara-. Tengo una en el escritorio para básicos de papelería que necesito tener a mano (pegamento, metro, post-its...), y otra más bajita y "elegante" la tengo en la mesilla para sujetar libros y guardar el joyero y otros detallitos...así teniendo todas estas cosas juntas y no desperdigadas por la mesa da mucha más sensación de orden. En el armario tengo una bandeja para lo mismo, ahí guardo el secador, pañuelos o compresas y sirve también para separar ambientes dentro de un mismo espacio. También tengo aquí el neceser porque no suelo dejar estas cosas en el baño. Tengo los básicos aparte para los traslados y salidas (eyeliner, pintalabios, un colgante y un coletero). En cuanto a cajas, me he traído la de las pinturas y la de las manualidades, además del organizador de útiles de escritorio (clips, pinzas, washi-tapes...). Estoy tirando mucho de estuches y de separar las libretas por uso, tengo por ejemplo las que son más tipo diario personal en los cajones de la mesilla y las que son de estudios o dibujo en los huecos del escritorio.





Cosas no tan buenas.

Siempre se puede sacar algo peorcillo, aunque en este caso no es nada grave, pero lo menciono igualmente porque son cosas nuevas a las que no estoy acostumbrada. En mi casa de siempre los azulejos del suelo son oscuros, y aquí son claros, así que me fijo mucho más en la tierrecilla y los pelos, aunque por otro lado así no me olvido de barrer y fregar a menudo, porque yo necesito suelos limpios y relucientes.
También tengo pared de gotelé y algunas cositas que pego con cinta adhesiva se despegan al poco, pero ya iremos encontrando la forma de convivir juntos pacíficamente. Debería comprar un tope para frenar la puerta porque no se queda a medio abrir, tengo que cerrarla entera en lugar de dejando una rendija como suelo hacer, aunque de momento uso el trípode como freno de emergencia. Y la misma puerta tiene relieve en la madera, con lo que el espejo que tengo colgado queda algo suelto y golpea al moverla muy de golpe -por suerte yo soy muy calmada y lo hago todo despacito, pero mis compañeros abren de golpe y se llevan algún susto-. ¡Pero en fin! Como he dicho, nada de importancia fatal.

Estoy muy a gusto en este cuarto y en este piso, así que por ese lado me espera un buen año aquí y seguro seguro que me pondré muy triste cuando tenga que irme. ¡Espero que os haya gustado mi nuevo hogar!



martes, 27 de septiembre de 2016

Organización || Apuntes y la escritura manual

¿Soléis escribir a mano? Observo, y me da mucha pena, que ya muy pocas personas a mi alrededor escriben por el mero placer de escribir cuando las posibilidades que te regalan una libreta y apenas un par de herramientas superan a mí parecer lo que pueda ofrecerte crear un nuevo archivo de texto en el ordenador. 
Aunque entiendo la postura de estas personas me gustaría ofrecer mi punto de vista en torno a los beneficios y a recursos que tengo para que las libretas y anotaciones que hago me queden preciosas. Es más, realmente no queda nada estéticamente bonito, pero el mero trabajo que sin duda se observa al mirar las páginas aumenta su valor, y nos crean la sensación de estar observando algo importante. Empezar a escribir es romper una barrera entre la inactividad y la creación, para mí algo muy importante, ya que en la mayoría de ocasiones en que no se sabe abordar una tarea lo más sencillo es empezar a escribir sobre ella; a materializar el diálogo interior que podríamos tener. Como en todo, hace falta tener recursos, cuantos más tengamos más rico será nuestro discurso, es una especie de vocabulario. Pero los recursos a los que me quiero refererir ahora son recursos gráficos, tácticas que no sólo embellecen el aspecto del cuaderno sino que también sirven para organizar las páginas y la información, y lo más importante de todo, sirven para facilitar su lectura y comprensión.




Arsenal: Mi estuche más básico consistiría en unos cuantos bolígrafos bic de diferentes colores. Con sólo un par de herramientas de escritura se puede abordar una hoja, aquí nos centraríamos en cómo estructurarla: titular, fecha, párrafo, lista por puntos, por número, marco, subrayado, esquema, algún post-it pegado...

Creo que cuando uno encuentra su forma de tomar apuntes va viendo qué materiales le sirven más, incluso cuál es su soporte idóneo -libretas de anillas, cosidas, folios...-. Yo soy muy de libretas de anillas por la comodidad de cerrarlas si tengo que tomar apuntes en sitios incómodos y por llevarlo todo junto. Sobre ellas vierto todo el washi tape del universo, y conforme pasaban los años he observado que tengo un horror vacui particular a llenarlo todo de notitas y aprovechar la hoja al máximo. Es supervivencia en el mar de letras que haya desarrollado un método para presentarlo todo con más claridad.

En pinterest, tumblr e instagram hay inspiración a raudales. Si empezamos por el titular debería estar en una posición que lo destacase del resto, porque nos ofrecerá de un vistazo la temática de la página. Cuando trabajo con estructura de esquema este titular a veces está en el centro de la hoja en lugar de al comienzo. Se puede destacar con una línea más gruesa, con un subrayado de color, introduciéndolo en un marco... aquí se pueden buscar sets de inspiración, veréis que hay un montón. Lo mismo con los separadores, a veces es útil trazar una línea entre un párrafo y otro muy diferente, e internet también ofrece muchas sugerencias de estilo. Cuando se quiera destacar alguna información siempre tiro del subrayado y del marco simple, y cuando la anotación es aparte a veces pego un post-it en la misma página.




Creo que lo importante es mimar lo que haces, porque unos apuntes tomados a desgana se notan -es inevitable tomarlos a veces si estamos muy cansados- y repasarlos después es mucho menos motivador si no tienes el hábito. No temáis dejar espacios para buscar y pegar después una foto, por ejemplo, o para dedicarle tiempo a un garabato explicativo. Y aún con todo, mis libretas de notas son muy simples, pero se ve a la perfección esta estructura y a vista general parecen trabajadas aunque las haya hecho a la velocidad de la luz. Siempre está la estrategia de escribir el cuerpo en el momento y destacar a la hora de repasar; dedicar ese primer repaso a los apuntes a subrayar y pegar cosas bonitas.Y no temáis a dejar una página completa en blanco con una anotación central, es otra forma maravillosa de destacar algo muy importante, además el contraste con el resto queda muy bonito y es una forma de separar ambientes dentro del cuaderno.

Aquí utilizo una estructura de esquema central, en torno al titular distribuyo casillas de información que se relacionan entre ellas y se ve la jerarquía con las anotaciones.
Muy a menudo tomo notas en folios sueltos (también folios de colores) y después los añado al cuaderno.
Esto está tomado en clase, primero una lista de los artistas que se iban nombrando y marco con color los que más me han interesado para buscarlos luego. Al lado, distribución de contenido para el trabajo en grupo.
Una de las páginas de cuando hacía el cursillo de desbloqueo. En este caso usaba el color para dividir el problema (en negro) del pensamiento positivo (en azul), y añadía recuadros clarificadores separados del resto.

Después de este muestrario, os podéis hacer una idea de que todas mis libretas tienen más o menos el mismo aspecto. Se ven líneas torcidas y mi letra tampoco es muy recta ni bonita, pero es el sistema que he ido adquiriendo con los años y me resulta mucho más útil que cuando sólo tomaba apuntes tal cual de carrerilla, una hoja llena con todo el párrafo. Las notas no tratan de redactar el texto definitivo de modo literario, sino de de exponer y clarificar los conceptos más importantes. Después me resulta mucho más sencillo trabajar a partir de esto, puesto que la base está clara y al repetir y trabajar la información varias veces se asimila mucho mejor. Reconozco que soy muy analítica para estas cosas y me resulta difícil escribir espontáneamente.

¿Cómo son vuestros cuadernos de escritura?


lunes, 29 de agosto de 2016

Organización || Mi método de listas y libretas para todo

Para empezar quisiera aclarar que yo soy un pelín obsesiva con el tema de organizar mis cosas por cuestiones meramente psicológicas, tener el control sobre ciertos asuntos inocuos me baja un poco los niveles de ansiedad, pero de verdad que no necesitáis hacer un recuento mensual de vuestra ropa interior ni dibujar un croquis con el contenido de cada mueble de vuestra casa. Yo lo hago porque hacerlo y concentrarme me relaja y me hace sentir que mi vida está más ordenada, que es más segura y que puedo dedicar mi ajetreo mental a pensar en otras cosas (probablemente más cosas que poder organizar).

Aclarado esto, os voy a contar cómo me organizo para las tareas del día a día, para las cosas que quiero hacer, y para mis proyectos. Desde que empecé la universidad dejé a un lado las agendas y me enfoqué sólo en hacer listas. Claro, que luego me fue más preferible empezar a ordenar esas listas, así que mi método consiste en básicamente una o dos libretas principales y un buen taco de papel alargado y post-its. Además de mis dos aliadas para el móvil, las app de Keep y Wunderlist. Podemos dividir todo esto en dos categorías principales: listas fijas y listas que van cambiando. Lista fija es por ejemplo mi wish list o la ropa que compraré el próximo invierno; no las voy a actualizar ni a necesitar a diario. Una lista que va cambiando es por ejemplo la de las tareas urgentes que tengo que hacer ya de ya o la lista de la compra. Poquito a poco os voy a ir explicando cuáles uso y cómo.


1. El papel es mi amigo

Nada más despertarme no miro ninguna responsabilidad, me hacen mucha falta unos minutitos relajados para estirarme, respirar un poco y desayunar*. Suelo revisar el correo y las notificaciones que haya tenido durante mi última conexión, pero lo respondo siempre más tarde, estos minutos son de pensar tranquilo y no de actuar.
Para ayudarme a organizar el día tengo a mano por el escritorio post-its

*Añado para quien le interese, existe el método de las morning pages para conocerse a través de la escritura automática nada más despertarse. Si buscáis información encontraréis muchas cosas interesantes.

El método post-its es el que utilizo desde hace más tiempo, tener la tarea en un recuadro individual de color brillante en lugar de anotado en una agenda me ayuda a visibilizarla y a prestarle atención antes, así que es un método que uso si por ejemplo en mi lista de cosas por hacer tengo "ir a la copisteria" pero es una tarea que debería hacer ya con urgencia al día siguiente, que es cuando la paso a un post-it para localizarla rápido. Podría utilizar google calendar para todo esto, pero a mí esto me resulta más rápido y efectivo y además creo en el poder de escribir algo a mano como sistema para poder recordarlo mejor (por eso mis apuntes para estudiar son a mano también). Son también la típica cosa donde anoto cuando tengo que hacerlo rápido y que después traslado a su lugar, y como utilizo unos tacos de papel de Tiger sin adhesivo los voy juntando en el mismo sitio y de vez en cuando reviso si se me ha pasado algo. Son tan bonitos y de tantos colores que dependiendo de la nota la mayoría de las veces sólo pego el papelito directamente en donde toque, que es también un sistema genial para establecer categorías o notas aparte dentro de una hoja de libreta, por ejemplo.

Tengo además en mi pared un tablón de trabajo, que es un folio doblado y dividido en columnas donde vuelco algunas tareas que no voy a hacer de inmediato pero que no debería olvidar que quiero hacer para antes de alguna fecha. Por ejemplo, he utilizado este durante los dos meses de verano y ya veis que a estas alturas está casi todo tachado. Mirarlo de reojo siempre en mi pared me ayuda a no olvidar esas cosas y a establecer mentalmente una jerarquía de cuál es más urgente o cuál me puedo quitar rápido porque es sencilla.

Por último, el pack de notas es como el post-it largo. Es un cuadernillo flexible con hojas alargadas tipo lista que compré en Sostrene Grene, que es básicamente para cuando pienso "Todo esto no me cabe en un post-it y tampoco es necesario que esté en un post-it", y contiene listas y tareas que no tienen fecha pero que quiero hacer.

(Acabo de apuntarme en un post-it: "Colores para marcar tareas en la lista", refiriéndome a que quizás es buena idea subrayar o señalar esas tareas para identificarlas. Cosas del blog en azul, cosas de la universidad en naranja...).


Resumen: un tablón por categorías en la pared para cosas que quieres ir haciendo en fechas cercanas a modo recordatorio, desglose de tareas en un pack de listas y post-its para destacar alguna o recordatorios. En su mayoría serán tareas personales que no tienen una fecha concreta, las vas haciendo a tu ritmo cuando te quepa en el día.

Y con eso último pasamos al calendario.

2. Que no se me pase nada

Desde que empecé a llevar encima la libreta de dibujo y todo el material que necesitaba la agenda se volvió pesada para mí y de experiencia en años anteriores no solía rellenar todo el espacio que dejaban, además que me costaba tener una visión global y no veía necesario llevar encima tampoco los meses anteriores. Me pasaba además que no revisaba las hojas futuras y lo mismo me encontraba la entrega de un trabajo de repente como una semana de antelación (reconozco que venía bien para no agobiarse de antemano, pero ahora no me serviría). En ese sentido recomiendo MUCHO más las agendas en A5 que tienen la semana entera en dos hojas continuas, en lugar de las que van a día por página. Yo al final me terminé pasando al calendario general y las hojas sueltas que meto en mi archivador para no ir con otra libreta encima.
Esto me lo monto así:

Calendario del año ➙ Apunto los eventos más destacados que sé que vendran, como pueda ser un viaje o algo que no debería dejar pasar como revisarme la vista dentro de 4 meses, pero yo lo he estado usando más a modo de registro de cosas que han pasado para tener una vista global de cómo ha sido el año. Se pueden añadir enlaces a listas, por ejemplo en julio poner "Cosas que hacer en verano" con una flecha al lado para indicar que puedes ir a mirar tu lista de actividades que te gustaría hacer en vacaciones. Este estilo de listas las puedo tener en mi pack pero yo uso listography porque son muy fijas y las de este estilo las suelo dejar por ahí. Luego os hablo más de esto.

Durante este verano he estado usando uno anual que incluía también los días y en un par carillas tienes el año entero, señalando con acuarela los fines de semana para facilitármelo visualmente la verdad es que me ha venido muy bien durante estos meses, así que lo seguiré probando hasta que termine el año.


Calendario mensual ➙ Es el que uso durante el curso, un mes en un folio, con recuadros donde pueda escribir bien pero no más de 4 o 5 tareas por día, que es lo máximo a lo que llego y me puedo exigir. Si algo necesita desglose en la parte trasera de la hoja hay espacio más que suficiente. Esta hoja la llevo la primera en mi archivador.





























El truqui del archivador: portada transparente, si no coincide con alguna pegatina puedo ver mis tareas sin tener que abrirlo. 

Calendario semanal ➙ Sólo lo utilizo para cuando hay un ajetreo excesivo, pero sigue la misma premisa, hacer la tabla con los días y el espacio ocupando un folio, y ya vas añadiendo lo que te venga bien.

Parece mucho, pero en realidad son sólo un par de hojas que vas a tener siempre a la vista en tu libreta principal y que irás revisando a diario.

Yo ya tengo hecha una rutina con esto y me es muy natural organizarme así, para quienes no lo tengan muy claro o necesiten vidilla para empezar hay muchos planificadores y calendarios bonitos para descargar gratis. Pinterest es un nido para esto.

Los desgloses los tengo en Keep y Wunderlist. Aquí tengo un mini hilo de twitter hablando de cada una (clic). Wunderlist me viene GENIAL para ordenar las tareas de mis asignaturas y otras cosas, es un imprescindible en mi móvil. Tengo ahí también la lista de la compra y la de libros que voy a sacar de la biblioteca. Keep la utilizo mucho si por ejemplo voy en el autobús y se me ocurre algo, es más rápido abrir la app en el móvil que abrir la mochila para sacar la libreta y el estuche. Suelo dejar aquí también ideas para retos típicos de redes sociales que se gustaría hacer en otro momento, o auto-órdenes, o temas de los que quiero investigar más cuando tenga hueco.


3. Todo en su sitio
Que tengo muchas libretas no es un misterio para nadie a estas alturas. Aunque ya he hablado en otras ocasiones de ellas voy a dar un vistazo rápido con las que más utilizo para organizarme cosas, os aseguro que yo no pierdo nada y que todo tiene su lugar para cuando lo necesito.

El pocket journal ➙ Aquí está el post que escribí sobre él en su momento (clic), ahora quiero irle retocando cosillas de cara al próximo año, a ver. Le añadí con el sistema de la cuerda interior que se usa en los cuadernos midori un cuadernillo con fotos motivadoras, y aquí estoy mirando cómo lo enfoco. También es mi diario.
La libreta de proyectos ➙ Incluye ideas y desarrollos para proyectos artísticos. Ahora lleva dentro un versión mini donde pongo página por página lo que vendría a ser "resume tu proyecto en 3 o 4 palabras", para agilizar la visión general.
La libreta del principito ➙ Es un cuadernillo literario donde escribo para mí, tiene muchos estilos de tinta y de letra diferentes. Me ayuda cuando me quiero enfocar en cosas bonitas cuando estoy triste o bloqueada, digamos que me sirve para mantenerme dentro de mi energía.
La libreta de notas ➙ La llevo siempre encima, anoto cosas relativas a comentarios que recojo durante conferencias o talleres, apuntes útiles...
La mini libreta de notas➙ Aquí organizo por ejemplo futuros post en mis redes sociales y blogs, personas con las que me carteo, control de cosas que imprimo (tipo pegatinas, prints...) o por ejemplo aquí iba anotando direcciones y condiciones cuando estaba buscando piso.



Estas son las principales, luego están la de referentes artísticos, el cuaderno creativo, el sketchbook, el scrapbook... en fin, todos mis pequeños de papel.

Este curso utilizaré dos cuadernos cosidos de tapa blanda para organizarme en mi nueva ciudad, uno será el cuaderno de clase y otro el travel notebook, aunque este último está pendiente de ver cómo lo organizo porque tiene similitudes con el pocket journal y no van a ser lo mismo.

Además, tengo una carpeta para documentos importantes y el archivador de clase que he mencionado. Mi archivador es de los de fundas de plástico y tengo un apartado al final para folletos de exposiciones o cualquier papel que me parezca interesante y hojas en blanco. Como es lo que más suelo llevar conmigo durante el curso aquí es donde pongo mis calendarios y hojas de tareas, al principio. Tiene la ventaja de que al ser de fundas puedo meter dentro alguna libretita pequeña y fina que me convenga llevar ahí para no tenerlo todo desperdigado.

Todo esto suena a que llevo encima mil cosas y estoy pendiente de otras mil, pero como lo tengo ya todo tan interiorizado me sale de manera natural y ni me entero, es como lavarme los dientes.

4. Recuentos

Termino con listography. Este servicio web permite clasificar tus listas en cuatro carpetas, main, ongoing, archive y private. Aquí tengo listas que quizás no es imprescindible mantener en una libreta y donde además tengo muchísimo más espacio. No las puedo poner tan bonitas como en mi cuaderno pero puedo tener distintos colores para cada nota según categoría o importancia y añadir links directos.


Algunas de las mías para que os hagáis una idea son: en la principal la wishlist, recopilación de hilos que he escrito en twitter, mis favoritos, herramientas de trabajo... Y en tareas en proceso anoto las películas que veo, libros o la lista de cosas que he hecho.
Listography lo tengo más para registro que para tareas, son listas fijas en ese sentido.
En cuanto a organización digital esto es lo único que voy a mencionar ahora, pero si queréis que cuente cómo organizo el material que genero y guardo en mi ordenador no tenéis más que pedirlo.

Os dejo por último y como premio por haber llegado hasta aquí unos tips personales que empleo con todo lo que hago:
  • Tu libreta, tus normas. No hay plantillas, tu libreta es como a ti te apetezca que sea, es a ti a quien tiene que serle útil.
  • La importancia del proceso. Probando y probando es como se consigue llegar a un método que te guste y te funcione, al principio no hay que tener miedo de rellenar.
  • Que el proceso se refleje. Me gustan las libretas que se nota que están muy usadas, que tienen papeles asomando, que tienen notas tapando a otras, que tienen tachones, titulares, fotos... Que son muy tuyas, que son únicas.
  • La libreta no tiene por qué tener orden, ser bonita o tener buena letra. Yo siempre me lanzo a escribir sin pensarlo mucho y ya ordeno despues a base de washitape, subrayado con colores, recuadros, flechas, marcadores...
  • El tener un buen arsenal de washitape, papeles y bolis de colores, etc... soluciona el punto anterior, con esto las libretas se hacen bonitas solas.
¿Beneficios que he obtenido con todo esto? Mi cabeza está más ordenada, he aprendido a abordar los problemas de otra manera, ver que he sido capaz de mantener tantas libretas y hacerlas bonitas ha mejorado mi autoestima, el volverlo una afición me ha hecho conocer personas y lugares interesantes, mi capacidad de organización ha subido, me relaja y tranquiliza mucho dedicarles tiempo y vuelve a emocionarme escribir.